Convertiste un día ordinario en un día extraordinario cuando, precisamente ayer, hablábamos del hastío… ese terrible monstruo en cuyas garras caemos sin poder evitarlo… quizá tampoco queramos. Puede que incluso nos aporte beneficio sufrirlo.Nos dejamos abandonar hasta tocar fondo, sólo entonces empezamos a preguntarnos por qué y para qué hacemos lo que hacemos, ...ya sabes, quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos… y toda esa sarta de planteamientos existenciales que, de vez en cuando, es necesario hacerse, ayuda a ordenarse con el fin de replantearse todo desde dentro.
Lo mejor que tiene llegar a ese estado es salir de él. Me preguntabas cómo y sin llegar a responderte, pensé que la vida de cada uno está repleta de pequeñas puertas que nos hacen salir de unas estancias pudiendo así penetrar en otras y ventanas por las que entra ese aire para respirar que tantas veces menciono, que nos llena los pulmones cada vez que, nos regalamos canciones como humildes pensamientos subliminales cruzados entre nosotros.
Cuando reímos, cuando nos encontramos, cuando nos recordamos…
Hoy se cruzaron brisa y viento formando esa corriente que abrió una puerta, cuando osaste… regalarme “el mar”. He cruzado a otra habitación, una en la que veo más clara esa luz que te describe y me embelesa. Permíteme invitarte a este nuevo lugar en el que se olvida el día gris y la lluvia a través del pensamiento que ahora escribo para ti… sin preguntas, sin explicación, sin dejar morir los días y observando cada detalle con deleite.
Usa tus verdaderos ojos y rescata la novedad de entre lo mediocre, extrayendo lo pequeño de lo grande, y en definitiva, conseguiendo apreciar lo que te hace VIVIR.
Para N.
Hoy se cruzaron brisa y viento formando esa corriente que abrió una puerta, cuando osaste… regalarme “el mar”. He cruzado a otra habitación, una en la que veo más clara esa luz que te describe y me embelesa. Permíteme invitarte a este nuevo lugar en el que se olvida el día gris y la lluvia a través del pensamiento que ahora escribo para ti… sin preguntas, sin explicación, sin dejar morir los días y observando cada detalle con deleite.
Usa tus verdaderos ojos y rescata la novedad de entre lo mediocre, extrayendo lo pequeño de lo grande, y en definitiva, conseguiendo apreciar lo que te hace VIVIR.
Para N.


