Te podría engañar,
nombrarte reina de mí.
Llamarte un rato...
conozco la forma de huir.
Y volverte a engañar,
decirte: todo va bien.
No hay nada extraño
en mi forma de ser.
Así que ven aquí y bésame.
Y podría contarte
que el cielo está entre los dos,
pero estoy cansado
de guiños de hoy.
Y la angustia es llanto.
Quiero que entiendas bien:
no soy para ti.
Soy enemigo de mí
y enemigo hasta morir.
Ámame sólo un poco,
sólo una vez.
Sin condición
y sin nada que perder.
Sensibilidad, fragancia exacta de mí.
En cada verso se deja morir.
¿Ves esta estrella en mi pecho?
Ella es quien dicta mi razón.
No creo que entiendas...
Puedes gritar mi nombre
y puedes sufrir.
Soy enemigo de mí
y enemigo hasta morir.
-Días de Vino y Rosas-
12 agosto 2008
ENEMIGO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario